Maroon 5 actuará en Bogotá el próximo 20 de noviembre

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Como si fuera otra escena de la mítica película A Hard Day’s Night, de los Beatles, el cantante Adam Levine, la cara principal de la banda Maroon 5, huye de las fanáticas en un hotel de Buenos Aires.

La persecución, ocurrida hace pocas semanas, retrata el cruel destino que debe afrontar un símbolo sexual y estrella del pop mundial que en su trabajo y su imagen da guiños constantes a la influencia del cuarteto de Liverpool.

“Por fortuna, es solo Adam el que tiene que lidiar con eso de ser sex symbol”, comenta James Valentine, el guitarrista de Maroon 5, la banda estadounidense que representa la punta de lanza del pop actual al haber vendido 10 millones de discos, y que está en medio de su primera gira por Suramérica. El próximo 20 de noviembre actuará en Bogotá.

“Es así, los demás no somos acechados y a veces ni nos reconocen a menos que estemos con él… ¡lo cual es grandioso! -explica el músico con cierto tono de regocijo-. Mickey (Michael Madden, bajista) y yo salimos en Buenos Aires a dar vueltas todo el día y volvimos al hotel como si nada, pero él simplemente no puede hacer eso… Lo curioso es que en el fondo todos somos personas muy normales”.

De hecho, mientras el famoso cantante se ha convertido en imagen de múltiples marcas y es el incuestionable protagonista de los eróticos videos musicales de sus éxitos She will be loved y This Love, el resto del grupo conserva la identidad de roqueros urbanos que llevan una vida simple y transparente.

El éxito los tomó por sorpresa

Por eso, cuando no están en sesión de fotos, en las que suelen evocar con sus pantalones entubados y corbatas angostas la influencia de los Bea- tles, se la pasan en jeans, en una clásica pinta al estilo vintage, y no quieren que eso se vea afectado por el éxito: “Creo que cuando estábamos en el primer disco no sabíamos cuánta atención íbamos a tener y cuando estamos en gira, somos perezosos y nos vestimos así como del día a día. Lo de salir con los vestidos es algo para no aburrirnos”.

Maroon 5 llega al país por primera vez, pero como parte de la gira de su segundo álbum, It Won’t Be Soon Before Long, que apareció en el mercado el año pasado y que cerró un periodo de retiro sin nuevo material que se había extendido por cinco años, desde el apabullante Songs about Jane. “Después de encontrarnos con el éxito del primer disco, que nos tomó por sorpresa, estuvimos estos años de gira, rodando por el camino, yendo a las emisoras y tocando las canciones -recuerda Valentine-. Cuatro años, e incluso en ese tiempo no logramos llegar a todos lados; fíjate que hasta ahora podemos ir a Colombia”.

Por el momento, el grupo aprovecha el impacto de este segundo trabajo, que es más rítmico y alegre que el primero, y que deja entrever elementos que provienen incluso del rhythm & blues. Además, en diciembre aparecerá en el mercado un álbum de remezclas electrónicas hechas por músicos de la talla de DJ Tiesto, Paul Oakenfold, Questlove, Cut Copy y Mark Ronson, entre otros.

“Nunca sabemos previamente qué dirección va a tomar el disco que queremos. No sé si este álbum es necesariamente más guitarra o más roquero, como dicen en la prensa, sino que queríamos hacer algo más movido, más enérgico. Sí queríamos mantener una esencia rock”.

Un cambio de piel

Maroon 5 surgió a mediados de los años 90, tras deshacerse de una primera piel más salvaje: la banda Kara’s Flowers.

Inspirados por sus ídolos ‘indies’, Levine y Madden, que estudiaron juntos en el bachillerato, pensaban que el camino estaba en sonidos rockeros duros y simples. A ellos se unieron entonces el baterista Ryan Dusick, Carmichael en teclados y guitarra, y luego Valentine, quien provenía de la banda Square.

La cuna de la banda fue la ciudad de Los Ángeles: “Creo que estar allá, donde hay tantos grupos, nos impuso la necesidad de ser diferentes. Incorporar esos sonidos pop en el rock nos permitió levantarnos”, recuerda el guitarrista.

Por eso, la banda cambió de nombre a Maroon 5 y se instaló en Nueva York: “Los cinco traíamos ideas de sabores diferentes de la música, y cuando los unimos, descubrimos esto que podíamos hacer”, explica.

CONCIERTO: 20 DE NOVIEMBRE, COLISEO CUBIERTO EL CAMPÍN. BOLETAS DE CUATRO LOCALIDADES ENTRE 90.000 Y 290.000 PESOS. INFORMES EN http://www.tuboleta.com/show.asp?code=FIVE

CARLOS SOLANO
CULTURA Y ENTRETENIMIENTO

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